Es cuestión de saber que estilo le queda mejor a cada uno, que no haya mucho pelo no significa que no se pueda ser atractivo:
- Cuando tenemos entradas pero un buen volumen general de pelo: Aquí queda estupendamente el estilo "desordenado" que nos permita tapar ligeramente las entradas a la vez que estiliza la cabeza:

- Cuando no hay mucha densidad pero si lo suficiente para verse con pelo: Lo ideal en estos casos es cortarse el pelo a una longitud corta, de manera que quede uniformente distribuido el pelo. Ahora es cuestión de peinarse con los pelos orientados hacia "donde nacen" para así dar la sensación de uniformidad y que no queden "claros"

- Zona frontal en continua retroceso, frente ancha, vamos: lo típico, pelo no muy largo (unos pocos centímetros) y peinados hacia adelante pero sin hacerlo uniformemente, algo así como un desorden ordenado.


- Entradas super pronunciadas con "buena" densidad en el resto del pelo: Aquí lo importante es no dar la sensación de Krusty el payaso, es decir, no tener más volumen en los laterales que en la parte superior. Nos pelamos de manera que todo quede parejo y después nos peinamos hacia un lado dando, una vez más, un estilo algo desordenado sin aplastar el pelo. La parte de la coronilla queda bien peinarse para delante pero con sensación de pelo "pincho".

- Cuando no queda apenas pelo pero todavía se nota que ha habido: El rapado, pero no al cero, aquí queda de maravilla un pelado al 0.5 o al 1. Para esto es necesario poner "moreno" el cuero cabelludo, es decir, tomar el sol (con moderación por supuesto) para que el cuero cabelludo tenga la tonalidad del resto de la cara. El resultado es más que aceptable:


- Caso extremo, ya practicamente no hay pelo: El rapado al cero. Con el tiempo se irá poniendo el cuero cabelludo del color del resto de la cabeza y dará sensación de uniformidad. Si te acostumbras lograrás un aspecto muy digno y atractivo.


Lo que NO hay que hacer, el pelo cortinilla: me ahorro las explicaciones.
En general siempre hay un peinado para cada uno, es cuestión de hacer muchas pruebas, pedir consejo a familiares y amigos sobre qué nos queda mejor y, sobre todo, perder peso. Los rapados o pelos muy cortos quedan mucho mejor en gente delgada o musculada ya que da la sensación de una persona compacta y estilizada.


